En estos tiempos la única constante es el cambio, y tu sitio web no debería ser la excepción. Rediseñarlo le da una imagen renovada, funcional y más atractiva para tus clientes — lo que se traduce en más oportunidades de negocio. Sin embargo, la gran preocupación de muchas empresas es perder el posicionamiento que ya habían logrado en Google. Aquí te explicamos por qué vale la pena rediseñar tu sitio y cómo hacerlo sin perder tu SEO.
Razones para rediseñar tu sitio web
Moderniza tu imagen
La primera impresión siempre importa. Para enganchar a tus clientes potenciales y que se queden en tu sitio, es importante mantenerte actualizado y ofrecer constantemente algo fresco y nuevo a los visitantes. En promedio, las grandes empresas actualizan su sitio cada 2 o 3 años.
Accesibilidad
Tener un sitio responsivo, adaptable a cualquier dispositivo, es una necesidad en un mundo de multipantallas. Tu sitio debe visualizarse correctamente desde laptop, computadora de escritorio, tabletas, teléfonos inteligentes e incluso televisiones inteligentes.
Actualización de contenidos
Es necesario mantener actualizada la información de tu sitio: datos de contacto, catálogo de productos y servicios, información de la empresa, fotos, videos, etcétera.
Los hábitos de tus usuarios han cambiado, ¿y tu sitio?
Hoy los usuarios buscan información en internet antes de tener cualquier contacto directo con una empresa — esto impacta directamente en tus ventas. ¿Cómo te va con los resultados de tu sitio actual? ¿Te contactan? ¿Te compran? ¿Estás atento a tus estadísticas?
Cómo no perder tu posicionamiento SEO al rediseñar tu sitio
Las siguientes técnicas te ayudarán a conservar el posicionamiento que ya tienes en Google durante y después del rediseño:
1. Redireccionamiento 301
Es una de las técnicas más importantes en todo proceso de migración y rediseño. Funciona como avisar a la oficina de correos que te mudaste de domicilio, para que la correspondencia llegue a tu nueva casa: se trata de «conectar» todas las URLs del sitio antiguo con las del nuevo, asegurando que tanto usuarios como motores de búsqueda sean redirigidos correctamente.
Estas redirecciones se hacen de forma permanente y no hay límite de cuántas URLs puedes redirigir. La única restricción de Google es no tener más de tres redirecciones encadenadas entre la URL de origen y la final — de lo contrario, Google dejará de seguirlas y no mostrará tu página. Te recomendamos hacer este proceso en el horario de menor tráfico de tu sitio, para reducir el riesgo de errores 404 durante la transición.
2. Crea o actualiza tu propiedad en Google Search Console
Google Search Console es una herramienta gratuita que te ayuda a analizar, optimizar y verificar el estado de tu sitio en los buscadores. Mientras que el redireccionamiento 301 conserva el posicionamiento de tu sitio anterior, Search Console le facilita a Google encontrar más rápido la información de tu sitio nuevo.
3. Usa la etiqueta noindex durante la mudanza
Google penaliza el contenido duplicado, y mientras tienes dos versiones de tu sitio activas (la anterior y la nueva en desarrollo), lo mejor es «esconder» el contenido de la versión que aún no está lista para que ningún buscador la indexe. Esto se logra incluyendo la meta etiqueta noindex en el código HTML, ya sea como meta etiqueta o como cabecera HTTP.
Estas tres técnicas te ayudarán a mantener el posicionamiento de tu sitio durante el rediseño. Si aún no sabes cuál elegir o cómo implementarlas, ¡contáctanos! En Espacios de México somos expertos en desarrollo web y haremos esta transición lo más amigable posible para ti y para Google.

